Fundación Pinita, una historia que inspira

Entrevista  a Carlos Alberto Castañon Gaitán, presidente de la Fundación Pinita.

Por Paty Guevara

El Nacimiento de un Propósito: Fundación Pinita

Nuestra charla comenzó con una anécdota tan ligera como significativa. Carlos me compartió que el nombre de la fundación proviene de un apodo de su infancia. A los 4 años, un vecino lo llamaba "Pinacacate", término que con el cariño del tiempo se redujo a "Pina", luego a "Pinita".

Sin embargo, detrás de este entrañable nombre se esconde una poderosa historia de resiliencia. La Fundación Pinita nació de una profunda necesidad personal de Carlos: la necesidad de sanar. Él me habló con total apertura sobre su pasado, marcado por un fuerte problema de drogadicción e intentos de suicidio. Para Carlos, el camino hacia la sanación no fue introspectivo, sino proyectado hacia los demás: descubrió que la mejor manera de sanar su propia vida era sirviendo y ayudando a su prójimo.

El Destello de Inspiración y la Identidad de la Obra

El activismo de Carlos comenzó formalmente cuando el grupo católico "Caballeros de Colón" lo invitó a repartir meriendas en el Hospital Hidalgo. Fue en los pasillos de ese hospital, al ver las manos extendidas de la gente, donde sintió que "algo faltaba".

La respuesta le llegó de forma inesperada una noche en televisión abierta, al ver la película "Patch Adams". Ese momento fue un verdadero catalizador para él. A la semana siguiente, Carlos regresó al Hospital Hidalgo, esta vez portando una bata y una nariz de payaso, dispuesto a hacer lo que hoy llama con mucho cariño "su mejor ridículo": un ridículo bienintencionado, diseñado exclusivamente para hacer sonreír a los niños y a los pacientes.

Lo que empezó como una acción individual comenzó a atraer la atención de los familiares de los enfermos, quienes compartían fotos de su labor en redes sociales. A pesar de enfrentarse a críticas y al escepticismo de algunos, el apoyo comunitario fue mayor. Cuando llegó el momento de formalizar la organización ante un notario, y tras ver rechazadas varias opciones de nombres ya registrados, las personas que lo acompañaban insistieron en que debía llamarse Fundación Pinita, en honor a quien había transformado su propio dolor en el motor de la obra.

Multiplicando Sonrisas y Formación Médica

Hoy en día, me da mucho gusto ver cómo la Fundación Pinita ha expandido su impacto de manera notable. Sus actividades actuales incluyen:

 Comedor comunitario: Operando los días lunes, miércoles y viernes.

 Servicios de salud integral: Ofreciendo asistencia psicológica y tanatológica.

 Albergue: Brindando refugio a quienes lo necesitan.

 Apoyo hospitalario y misiones: Preparación y distribución de alimentos a las afueras de los hospitales para los familiares de los pacientes, así como misiones organizadas en Semana Santa, Navidad y Año Nuevo.

Labor en centros de reclusión: Carlos ingresa al penal y visita centros de rehabilitación cada quince días para llevar su testimonio y palabras de aliento.

La historia de Carlos lo ha llevado a dictar conferencias por todo México y Estados Unidos, e incluso a presentar su libro titulado "Mucha Fe" en la Feria Internacional del Libro en el Zócalo de la CDMX y en la FIL de Guadalajara. En la entrevista, él me aclaró que, pese al título, no es un libro religioso, sino un testimonio de crecimiento personal y de fe en uno mismo, dedicado especialmente a quienes han pensado en quitarse la vida o no creen en sus propias capacidades.

Una Filosofía de Vida: "Ellos me cambian la vida a mí"

Cuando le pregunté con admiración cómo Pinita ha logrado cambiar vidas, Carlos me respondió con una hermosa precisión que me conmovió: "Más que cambiar vidas... me han cambiado la vida a mí".

A través del contacto diario con niños desahuciados, adultos que anhelan una visita o personas que han sufrido la pérdida de una extremidad, él ha aprendido a valorar su propia existencia. Desde su perspectiva como cristiano, me compartió que en cada uno de los enfermos y presos encuentra el rostro de Jesús, materializando la máxima de "estuve enfermo y me atendiste, estuve preso y me visitaste".

Preparación para el Servicio

Carlos me enfatizó que la voluntad debe ir siempre de la mano con la preparación. Lejos de improvisar, se ha formado académicamente para brindar un acompañamiento de calidad:

 Es licenciado en Psicología Organizacional.

 Cuenta con un diplomado en Tanatología.

 Actualmente cursa una maestría en Psicología del Acompañamiento Emocional.

 Se certificó en el arte de hablar en público bajo el cobijo de mentores como el Dr. César Lozano, Iván Marx y el Padre Ricardo López Díaz.

Además, nos anunció en primicia que en los próximos meses saldrá a la luz su segundo libro. Como adicto en abstinencia (término que prefiere sobre el de "exadicto", explicándome que la recuperación es una pausa diaria y una lucha constante), Carlos ve cada día de salud, cada café que se puede preparar y2 cada paso que da, como un milagro que muchos pacientes postrados en una cama no pueden realizar.

Como siempre les digo en Mujer y Vida Productiva, los invito de corazón a sumarse al voluntariado o a apoyar las causas de la fundación, en especial su tradicional posada anual, la cual es una de las más grandes de Aguascalientes dedicada a niños con diversas discapacidades, enfermedades crónicas o cáncer. Podemos apoyar con donativos en especie (arroz, frijol, artículos de limpieza) y apoyos económicos para el mantenimiento de sus servicios en su sede, ubicada en la calle Matamoros 349 Sur, Colonia El Obraje, Aguascalientes.


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